sábado, 1 de agosto de 2009

Morir como gato

Ver morir a un gato de manera violenta debe ser una de las escenas más terribles e impresionantes que puede espectar una persona. Es un acto no apto para nadie. Y yo lo viví.

Recuerdo claramente la mañana en que mis ojos de niño vieron cómo un camión arrollaba a mi perro enfrente de mi casa. Se llamaba Oso y era muy simpático. Lindo. Juguetón. Pero se puso muy feo, casi al instante, cuando ese maldito camión pasó sus pesadas llantas sobre su peludo y pequeño cuerpo y lo dejó aplastado en medio de la pista.

Pero morir como perro no es lo mismo que morir como gato.

Hace unos días conducía por una calle de Pueblo Libre hacia una transversal. Al detenerme para fijarme que la vía esté vacía para entrar, vi pasar un auto blanco a mediana velocidad con varios pasajeros dentro. Y pude ver también, del otro lado de la calle, a un gato pardo que corría en dirección a la calzada y meterse, con especial naturalidad, debajo de las llantas delanteras del coche. Fue arrastrado unos metros y luego salió disparado por detrás como un viejo muñeco de peluche, pero aún con vida. Todo en unos pocos segundos. El conductor siguió su camino.

Fue un vil espectáculo. Mientras miraba sin saber qué hacer, si avanzar o retroceder, si respirar o gritar, el gato, con el hocico deforme, las patas extendidas y dueño de unos ahogados alaridos de dolor, dio saltos en la pista como si rebotara, como si quisiera volar. Brincó y brincó enloquecidamente, mostrando colmillos y garras, con los ojos salidos, con sus maúllos desesperados. Y en cada salto se fue apagando, lento, como si aceptara, de a pocos y a arañazos, el abrazo de la muerte.

Los perros y los gatos y cualquier animal sufren lo mismo si son embestidos por un coche. Y mueren igual también. Pero ahora me atrevo a pensar que, en momentos fatales, tal vez los gatos se aferren más a la vida. Porque tal vez tengan más conciencia de ella. Tal vez. Y tal vez este sea el camino para entender el mito de sus siete vidas.

Nunca he tenido un gato, aunque he conocido a varios que son grandes compañeros de grandes amigos. Por eso los estimo y les tengo respeto y cariño. Porque el gato nació completamente terminado, camina solo y sabe lo que quiere (...) quiere ser sólo gato y todo gato es gato desde bigote a cola, cantó Neruda en su Oda al gato. Por eso, seguramente, como dice Bryce Echenique, algunos solitarios quieren a su animal como si este fuera un ser humano… Pero también porque no lo es...

12 comentarios:

karen santillán dijo...

todo ser vivo tiene derecho a morir como debe ser...pero a veces la vida es cruel y no lo deja ser...

Jorge dijo...

Supéralo, es solo un gato!

raggs dijo...

mi comentario:

http://www.youtube.com/watch?v=9KJ09nLVzqY

raggs

Yo Missmita dijo...

qué horrible Kike...

Perdona Jorge "¿es SÓLO un gato?"
¿¡SÓLO!?...Qué triste manera de ver la vida tienes.
Mira, mejor me callo.

jenny dijo...

quiero ser un gato pardo

Anónimo dijo...

Los gatos traen enfermedades y son engreidos, además te estropean los muebles, las cortinas, las camas y te arañan y muerden como cariño.

Anónimo dijo...

toda forma de vida es valiosa, hasta la vida del monse que dice "solo es un gato" jejeje
bueno! toda forma de vida es valiosa. Enseñemos eso a nuestros niños.

Mó.

Anónimo dijo...

si que se aferran, mas de lo que algunos humanos sin ganas de ello... pobre gato pardo :(

M.A.J.M. dijo...

pobre gato... yo tengo 4 en mi casa y mi hermana tiene 2 en la casa de mi mamá, he visto morir gatos envenenados en mis brazos, los he enterrado y otros gatos mas q nacieron muertos o se murieron después de nacer, pero jamas vi morir a un gato atropellado, los he visto ya atropellados pero esoe s distinto... que horrible presenciar una escena asi...

Gracias por el comentario

Anónimo dijo...

María amaba a los gatos. Los rescataba de la calle, se los llevaba en su hogar y los cuidaba como ninguna otra. Esa noche fría y oscura del 5 de enero del 2007, murió María, atropellada por un carro. La dejaron en el medio de la calle, esa noche fría y oscura de enero, sola, como una gata abandonada. También respiraba, después del golpe.

P., desde el hemisferio norte.

Anónimo dijo...

Bueno hace 5 min.. vi morir un gato negro.. todo sucedio cuando estaba en la pc eran aproximadamente las 5 y 45 de la madrugada y escuche un ruido de corridas por la calle y me some por la ventana y vi a no mas de 6 perros mordiendo y matando al pobre gato luego solo vi qe quizo levantarse pero quedo recostado y creo que no logro salvarse valla que me afecto de verdad esto U.u dudo que lo supere
PD: No pude hacer nada ya era demasiado tarde

Anónimo dijo...

yo esta mañana del 4 de junio del 2013.e visto morir a mi gata de angora turca pequeñita atropellada por un coche,la estava buscando pero se presento de la manera mas dramatica,estoi desesperado.ya la entere a mi marikuki.