lunes, 22 de marzo de 2010

La plaza del corazón de la Magdalena

Tengo un corazón de piedra. Lo encontré un catorce de febrero en la plaza de Magdalena del Mar, entre el pasto de un jardín, al pie de un delgado árbol, solitario, frío, enamorado. El amor es un húmedo secreto. Es el corazón de la Magdalena. El fósil de una mariposa. Como una piedra en el corazón. Lo encontré y ningún amorcillo lo había flechado ni Valentín teñido de rojo. Mi corazón una piedra entre tus dedos. Tu amor un martillo. Y las aves, los árboles, las bancas y la esquina más concurrida. Como una lágrima mi corazón de la Magdalena.

8 comentarios:

Silvana dijo...

:)

Isol dijo...

Yo colecciono corazones de piedra, a donde voy los busco ,me encantan,porque en la dureza de la piedra yo veo la delicadeza de su forma de corzón,el amor hecho por la naturaleza,me gusta,tu escrito es genial.

Anónimo dijo...

Vivo cerca a la plza de Magdalena y he imaginado lo que dices. Muy bonito

Yo Missmita dijo...

me encantó*
un saludo lítico con buen corazón.
K.

Anónimo dijo...

El corazón quería que lo encuentres, porque quería acariciarte y que lo acaricies. Quería teñirte de rojo y quiere estar siempre entre tus dedos.

La Magdalena

Anónimo dijo...

ya tienes dos corazones de piedra ;)

Anónimo dijo...

¿Dos?

Enrique León dijo...

Lo mismo digo: ¿dos?