martes, 1 de julio de 2008

Mamá, quiero un Tola

Ese fue el pedido que le hice a mi madre cuando tenía 12 años. Yo no quería un Atari ni el carro de Meteoro. Yo quería un Tola. ¿Y cuánto costará uno de esos?, me dijo, mientras veíamos unas fotos en una revista. No sé, pero deben ser baratos, ¿no?, le respondí.
A los pocos días me olvidé del pedido y recibí como sorpresa un enorme avión a control remoto que no volaba. Pero era Navidad y la imaginación y los cohetecillos bastaban para elevar cualquier cosa por los aires. Además me gustaba que mi avión lance un sonido de despegue, alce el pico y encienda las lucecitas de sus alas. ¡Qué Tola ni qué ocho cuartos! Eran los 80 y yo tenía un Boeing 707 que no salía en revistas ni en ninguna publicidad porque seguramente mis padres lo habían pedido de contrabando.
Han pasado más de 20 años y la obra de Tola ya no es la de entonces, ha evolucionado enormemente. Aun así la semana pasada volví a decirle a mi madre que quería un Tola. Para qué, me respondió. Mamá, es un Tola, un cuadro de uno de los artistas plásticos contemporáneos más importantes del Perú. Sé quien es Tola, me dijo, mientras me lanzaba una de sus dulces miradas que anuncian peligro. Pero mejor por qué no te buscas una Tula, remató. Luego me hizo un cariñito en los cachetes. Y claro, tenía razón. Era más fácil encontrar una mujer con plata con la que hacer clic, que comprar San Cipriano El mago (que en realidad se llama La cura del daño) de Tola. ¿Cuánto cuesta ese?, preguntó David al vigilante de la galería. Para ti 40 mil, le respondió. Pasamos la saliva. ¿Y el de allá?, le pregunté. Ah, ese 80 mil. ¿Hablamos de soles?, le dijo David. No pues amigo, dólares, moneda americana. Ah, ya... ¿Tienes otro folletito?, le pregunté finalmente.
Habíamos ido a ver la muestra antológica titulada Tola. El artista como demiurgo, en una sala de Miraflores. No había mucha gente, aunque sí algunos chiquillos con sus mamás copiando las leyendas de las obras para la tarea del colegio. No nos importaba el ruido que hacían con sus chicles ni los flashes de sus fotos. Estábamos en medio de tantos Tolas que hablaban de 40 años de trayectoria artística en una selección de 50 obras entre óleos sobre lienzo, esmaltes sobre maderba y trabajos con técnicas mixtas, y eso bastaba. Era la segunda vez en menos de dos meses que veíamos a Tola en una galería. Allí estaba él, rodeado de abrazos y saludos. También había güisqui para todos. Salúdalo, le dije a David, que decía que Tola en persona le había escrito un mail de invitación. Claro, si dices que ha visto tu video en youtube, te va a reconocer, le dijo Gabriel. No, mejor no, repitió y repitió David en todo el tiempo que estuvimos fungiendo de intelectuales en medio de tanta linda invitada. Yo quería que me lo presente pero nunca se le acercó siquiera. ¿Pero no dijiste que era tu amigo?, le increpamos antes de salir al concierto que Frágil ofrecía al aire libre, afuerita nomás.Aún quiero un Tola. Cualquiera, uno chiquito aunque sea, pero quiero uno. Y no sé si algún día lo compraré o lo robaré, pero lo tendré. De eso sí estoy seguro. Aunque por ahora me conforme con una imagen de la serie Los eunucos de la guerra que recorté de El Comercio cuando le hicieron un reportaje a colores. Y con los catálogos y folletos que tan gentilmente me obsequiaron en las dos galerías en las que lo fui a ver. Además, no tendré una Tula pero tengo a Tola en su web... y allí hago clic con él cada vez que me da la gana.

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13 comentarios:

ms dijo...

...Bueno, apuesto otra sorpresa para ti el dia en que obtengas un pic de Tola...No dudo que lo conseguirás. Sólo postea un blog cuando lo obtengas para enviarte la sorpresa!.

Espejo ROJO dijo...

acabo de revisar la obra de Jose Tola , muy muy interesante.
Saludos!;)

Anónimo dijo...

me gusta tu estilo, no sé cada vez atrapas más. (que dirá tu mamá, jajaja)

Anónimo dijo...

No me gusta mucho. Bien por ustedes. Me quedo con la Gioconda.
Aurea.

Anónimo dijo...

vi un poco mas, me gusto. Gracias
Aurea

Anónimo dijo...

monfu!

Lula dijo...

bastante a mi estilo.. x)
tengo cosas desordenadas aqui. sacare provecho alguna vz.

JOHAO dijo...

,

JOHAO dijo...

Tbm pase por la Galeria del ICPNA, sus emsamblajes y sus recortes para mi son lo mejor de su obre.
Yo tambien quiero una "tola", jajaja; un Tola tambien por supuesto.

barrunto dijo...

ja, yo mande a mi mama y sus amigas a la inauguracion / les dije que tenga cuidado con el artista no vaya ser que les lance algo / ellas son una clase de pintura que hacen bodegones y esas vainas que solo se hacen por hobby / entonces vieron esos cuadros todos estrellados y gigantes y zafaron en una asustadazas / la unica que se quedo fue la profesora , que se encontro con algunas colegas / lo que si , las tias dijeron que habia harto psiquiatra , harto sicologo , lo que confirmaba que el artista realmente estaba loco , loco . yo te vendo una tola , para que alucines mas su web .

Anónimo dijo...

Cuantas tolas se comprará Tola con la venta de un de sus cuadros??? le caerá algo a la gentita de Volver a vivir??? es innegable el genio pero, lo que más me gusta es él es que sea misógino.

p.d: Las mujeres no deberían de opinar en este fantástico blog.

Saludos cheeeee!!!

Anónimo dijo...

Si barrunto, tienes razón ese día de la inaguración habia puro psicoanalista tratando de entender su locura, mientras observaba algunos cuadros me di cuenta que: SI, casi todos los Tolas somos locos! esta en los genes.
Algunos en la familia se nos escapa más que a otros. Nadie nos cambiará ni nos entenderá (debo aceptar que hace un par de años estoy vengo desarrollando una teoria acerca de esto)
EL, realmente quieres un Tola? yo te puedo vender un Tola más económico jajajaja.
Algun dia tendrás tu Tola! ánimo!

Ignacio dijo...

Yo tengo un Tola.