viernes, 20 de marzo de 2009

Un día en combi

Ayer tuve la imperiosa necesidad de viajar en combi. Sí, en combi. Hace años que no lo hacía y espero, por favor diosito, no tener que volver a hacerlo.
Ahora entiendo a quienes lo hacen todo el tiempo. Es horrible y en verano es el infierno. A veces las llenan tanto que la gente va como sardinas y no queda espacio ni para un hilo de ventilación. Y que dios nos coja confesaos si algún pasajero lleva el intestino furioso. Sería una fatalidad para todos.
Si tienes la suerte de viajar sentado en alguno de sus pequeños asientos, podrías tener la mala suerte de que alguien te ponga el culito en la carita. Si viajas de pie en estos dizque vehículos de transporte urbano, puro eufemismo, gran mentira, viajas doblado, encorvado, en un ángulo de 45 a 75°, con un consiguiente dolor de espalda, nuca y cintura, a no ser que midas de 1.50 m para abajo o tengas hasta ocho años.
Pero lo peor no son los olores ni la incomodidad de estas carcachas andantes, sino la mentalidad del chofer y del cobrador. Estos desgraciados creen que están de paseo, de día de campo, y te ponen el volumen de su música favorita en lo más alto sin importarles el tímpano ni la tranquilidad de sus usuarios. Los más sicodélicos instalan en el interior unas luces azules o rojas o las llamadas cortadoras para animar la noche. Se alucinan en su discoteca. Poco les falta para chuparse un pisco y ensayar unos pasos de salsa mientras conducen.
Para quienes no lo sepan las combis son unos pequeños vehículos de transporte ru-ral que gracias a favores populistas del casi condenado Alberto Fujimori, poblaron las grandes ciudades del país por las enormes facilidades para su exportación y las casi inexistentes reglas de uso público y normas para su conducción, detalles que en su tiempo no pocos agradecieron.
Las llamamos combis porque las primeras en circular eran del modelo “kombi” de Volkswagen. Ya luego vendrían otros modelos de otras marcas, pero lo de combi quedó para todas por igual.
El mote de asesinas que mucha gente les aplica, no es gratuito. En realidad lo son. Las estadísticas lo dicen: cientos de muertes por su causa debido a que no están hechas para ser usadas en las pistas de una ciudad. Su enorme facilidad de maniobra y gran velocidad, aspectos necesarios en caminos rurales, sumados a un malísimo chofer, resultan un grave riesgo para peatones y otros vehículos de transporte urbano y privado.
Si alguien te grita “¡chofer de combi!”, simplemente te está prodigando uno de los peores insultos citadinos. Es que esta criatura del señor es casi una bestia: conduce con la mayor imprudencia del mundo con tal de ganar a su par y tener uno o dos pasajeros más. Su mejor amigo es el claxon: con él se comunica: llama a los potenciales pasajeros y expulsa a su competencia, causando un gran fastidio y malestar a unos y otros. Como conductor digo que siempre te quiere ganar, se mete en tu carril, te insulta, se pasa las luces del semáforo, para donde le da la gana y cosas así. Todo ello bajo la mirada astuta de su compañero de lides: el cobrador, otra suerte de animalito que lo único que hace es gritar para llenar su carrito y para hacer que te bajes rapidito. Pie derecho, te dice.
No quiero generalizar, pero casi todos son iguales. Alguno será la excepción, seguramente, y bendito seas por siempre señor, pero la gran mayoría no. Creo que por ahí ya les han puesto fecha de caducidad (al menos hace años ya no se importan para transporte público) y la policía siempre está sobre ellos, pero aun así siguen con las suyas. La única solución que veo es que desaparezcan de una buena vez o que sólo funcionen en los distritos de la periferia y para trayectos cortos.
Y perdona si eres un chofer o cobrador de combi-lector de esta jaula o Blogger, pero qué puedo hacer pues hermanito, para mí tú ya no tienes mucho remedio que digamos. Aun así te digo que eres bienvenido igual, pero si no estás de acuerdo, lo siento: anda nomás chino que al fondo hay sitio y sé consciente pe varón y paga con sencío... y pon primera y arráncate de las pistas, que con guapos como ustedes me pongo medio Chávez y los censuro y desaparezco.
Habla, ¿tú qué dices?

martes, 17 de marzo de 2009

Sofía

Sofía es la capital de Bulgaria y el nombre de la reina de España, princesa de Grecia y Dinamarca. Para los filósofos griegos Sofía era la Sabiduría misma, un concepto muy ligado a dios y las antiguas religiones. Sofía además es un mundo que me envolvió y atrapó hace varios años cuando leí “El mundo de Sofía”. Pero Sofía es, también, el nombre de mi primera sobrina. Un mundo en un nombre, el nombre del mundo, Sofía.
Todavía no nace pero ya tiene nombre, así como cuna y demás. Lo bueno de tener un segundo hijo debe ser que como todo lo hereda del primero, no se gasta mucho. Pero Sofía será hija. En mi caso fuimos cuatro hijos y dos hijas: los politos azul y rojo de los primeros llegaban celeste y rosado a los últimos. Los padres saben que lo usado tiene el encanto del tiempo.
No sé a quién se le ocurrió el nombre, si a mi hermano o a mi cuñada, pero no importa. Está bonito. Tan corto como sabio, tan solitario como real. Cosa bella de la vida.
Por ello esperamos con ansias a Sofía, en este mundo raro que no es ni pacífico ni ideal, pero que ella y sus hijas, Fe, Esperanza y Caridad, podrán ayudar a cambiar.

jueves, 12 de marzo de 2009

Blanca Varela

La conocí una tarde de primavera de 1997 en Barranco, en la entonces renovada Casa de Poesía Eguren, de la calle Cora 364, en donde asistía a un taller de poesía con Rosella Di Paolo. Recuerdo que me senté en primera fila para escucharla y que al final me tomé una fotografía a su lado. Ella sale sonriendo.
Quien dirigía en ese entonces la Casa de Poesía era Luis La Hoz, poeta de grave y singular voz que presentó emocionado a Varela. Era la primera vez que se hacía un recital en la recién recuperada casa de Eguren. Recuerdo también a Rosella y a su dulce voz y a su mirada que embrujaba y que esa noche era sólo para Blanca.
Llegué a la poesía de Varela gracias a Lidia Kishimoto, fina poeta limeña que la conoció un poquito más de cerca. Fue ella quien me prestó "Canto villano" y con la que cierto día erigimos un cadáver exquisito, sentados en las bancas de la facultad, con la poeta mayor como iniciadora con un primer verso al azar.
Luego de aquel recital en Barranco, nunca la volví a ver, pero siempre volví a ella, a su poesía. Lo que sabía por amigos y por los diarios era que en los últimos años ya no quería salir de casa. Ni hablar. Su voz empezó a quebrarse el día en que su segundo hijo, protagonista del enorme poema "Casa de Cuervos", falleció en un accidente aéreo en 1995. Ahora Blanca está junto a Lorenzo.

CASA DE CUERVOS
porque te alimenté con esta realidad
mal cocida
por tantas y tan pobres flores del mal
por este absurdo vuelo a ras de pantano
ego te absolvo de mí
laberinto hijo mío

no es tuya la culpa
ni mía
pobre pequeño mío
del que hice este impecable retrato
forzando la oscuridad del día
párpados de miel
y la mejilla constelada
cerrada a cualquier roce
y la hermosísima distancia
de tu cuerpo
tu náusea es mía
la heredaste como heredan los peces
la asfixia
y el color de tus ojos
es también el color de mi ceguera
bajo el que sombras tejen
sombras y tentaciones
y es mía también la huella
de tu talón estrecho
de arcángel
apenas pasado en la entreabierta ventana
y nuestra
para siempre
la música extranjera
de los cielos batientes
ahora leoncillo
encarnación de mi amor
juegas con mis huesos
y te ocultas entre tu belleza
ciego sordo irredento
casi saciado y libre
con tu sangre que ya no deja lugar
para nada ni nadie

aquí me tienes como siempre
dispuesta a la sorpresa
de tus pasos
a todas las primaveras que inventas
y destruyes
a tenderme -nada infinita-
sobre el mundo
hierba ceniza peste fuego
a lo que quieras por una mirada tuya
que ilumine mis restos
porque así es este amor
que nada comprende
y nada puede
bebes el filtro y te duermes
en ese abismo lleno de ti
música que no ves
colores dichos
largamente explicados al silencio
mezclados como se mezclan los sueños
hasta ese torpe gris
que es despertar
en la gran palma de Dios
calva vacía sin extremos
y allí te encuentras
sola y perdida en tu alma
sin más obstáculo que tu cuerpo
sin más puerta que tu cuerpo
así este amor
uno solo y el mismo
con tantos nombres
que a ninguno responde
y tú mirándome
como si no me conocieras
marchándote
como se va la luz del mundo
sin promesas
y otra vez este prado
este prado de negro fuego abandonado
otra vez esta casa vacía
que es mi cuerpo
a donde no has de volver

miércoles, 11 de marzo de 2009

11-M

Madrid. Jueves 11 de marzo de 2004. 07.37 - 7:39 a.m. 4 trenes de cercanías. Estaciones de Atocha, El Pozo del Tío Raimundo, Santa Eugenia y calle Téllez. 10 explosiones. 10 mochilas cargadas de explosivos. 191 muertos: 141 españoles, 16 rumanos, 6 ecuatorianos, 4 polacos, 4 búlgaros, 3 peruanos, 2 dominicanos, 2 colombianos, 2 marroquíes, 2 ucranianos, 2 hondureños, un senegalés, un cubano, un chileno, un brasileño, una francesa y un filipino. Más un niño muerto el 10 de mayo a las 48 h. de nacer debido a las heridas sufridas por su madre. 1841 heridos. Fue el mayor atentado terrorista en la historia de España.
A 5 años de la masacre ¿alguien sabe quién o quiénes lo hicieron y por qué?


domingo, 8 de marzo de 2009

Déjame que te cuente...

Un día como hoy, hace 16 años, falleció la cantautora y poeta peruana Chabuca Granda. Y qué mejor que recordarla oyendo "La flor de la canela" en la voz de mi paisano Juan Diego Flores.

Déjame que te cuente, limeño,
déjame que te diga la gloria,
del ensueño que evoca la memoria,
del viejo puente, del río y la alameda.

Déjame que te cuente, limeño,
ahora que aún perfuma el recuerdo,
ahora que aún se mece en un sueño,
el viejo puente, el río y la alameda.

Jazmines en el pelo y rosas en la cara,
airosa caminaba la flor de la canela,
derramaba lisura y a su paso dejaba
aromas de mixtura que en el pecho llevaba.
Del puente a la alameda menudo pie la lleva
por la vereda que se estremece, al ritmo de su cadera
recogía la risa de la brisa del río
y al viento la lanzaba, del puente a la alameda.

Déjame que te cuente, limeño
¡Ay! deja que te diga, moreno, mi pensamiento,
a ver si así despiertas del sueño,
del sueño que entretiene, moreno, tu sentimiento.
Aspira de la lisura que da la flor de la canela,
adórnala con jazmines matizando su hermosura.
Alfombra de nuevo el puente y engalana la alameda,
que el río acompasará su paso por la vereda.

Y recuerda que...

jueves, 5 de marzo de 2009

La hormiga

Hoy maté una hormiga y me siento culpable. Generalmente las hago a un lado y las espanto hasta un lugar seguro con un soplido o con algún objeto que no les haga daño. Pero esta vez mi maldito instinto animal hizo que mi dedo índice derecho se empine y se dirija raudo a su frágil cuerpecito aplastándolo totalmente, para luego regañarle: ¡No, en mi pan no!... La bestia defendiendo su alimento... Ahora sólo pienso en su dolor y en lo que habrá sentido al ver llegar a la muerte en mi dedo homicida.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Dos limeños en Ámsterdam

Hace unos días un amigo de mi amigo me contó que él y su compañero viajaron a Europa por motivos laborales y que hicieron un poco de turismo por Ámsterdam. Es una ciudad muy bonita, me dijo. Luego me habló de su bella arquitectura, de su intensa vida cultural y de su distrito rojo con prostitutas, drogas y gran diversidad sexual. Todo bajo el manto de la legalidad. El nirvana, para dos turistas limeños en busca de su libre albedrío. Y de algo de lío.


Caminar por el barrio o distrito rojo de Ámsterdam es como pasear por el jirón de la Unión en Lima o por las ramblas de Barcelona o por la avenida Corrientes de Buenos Aires, sólo que en vez de ropa, libros o souvenirs, hay prostitutas, marihuana y una enorme política de tolerancia. Las prostitutas se exhiben en sus escaparates para captar clientes. La marihuana se puede adquirir en cualquiera de los tantos coffee shops del barrio.
Y fue precisamente a un coffee shop donde los dos limeños turistas llegaron a parar, luego de caminar por las calles del barrio colorado y romperse el ojo con tanta mujer de la vida fácil (como diría mi abuelita) que vieron en exhibición, ricas y de todas las razas y sabores.
Danos uno del más suave, por favor. La verdad es que no somos consumidores frecuentes, le dijeron al muchacho de la tienda, quien se dirigió a una estantería con decenas de cajones, cada uno con su nombre y características. Abrió uno, sacó una bolsita y regresó. Ok. Son cuatro euros, les dijo. Los limeños salieron y caminaron fumando su compra. Y nada. Regresaron.
Perdona, brother, pero no nos ha hecho ni cosquillas. Nada. Todo está igualito. A ver si nos das uno un poco más fuerte, por favor, le dijeron al amable vendedor, quien se dirigió nuevamente a uno de los cajones de la estantería para sacar otra bolsita. Ok. Son cuatro euros, les dijo. Los limeños salieron de la tienda y nuevamente caminaron varias calles, fumando. Y nada. Otra vez nada. Y volvieron otra vez.
Ey chico, creo que no nos estás entendiendo. ¡Queremos algo más fuerte, marearnos, alucinar, flipar, sentir lo que es fumar yerba! ¡Queremos dro-gar-nos! ¡Lo que nos diste parece un Marlboro rojo en papel para tabaco!, le increparon con amabilidad al joven vendedor, quien se puso a pensar y les preguntó: Where are you from? Somos de Lima, Perú, le respondieron. Ahhh, jaja, Ok. Ok. One moment, please, les dijo. Luego se alejó unos dos metros de la barra, sonriendo y asentando la cabeza, se agachó, destapó un maletín, lo levantó, miró a los costados, y regresó hacia sus clientes. Ok. Esta es la que buscan. Son cuatro euros, les dijo. Los limeños, al fin comprendidos en su necesidad, sea por sus enfatizados pedidos sea por su lugar de nacimiento, sonrieron y se sintieron campeones. De pronto, un grito estremecedor retumbó toda la tienda: ¡Noooooooooo! ¡¿Qué hacer, estar locos?!
El grito lo lanzó un chino que yacía de pie, al fondo de la tienda, casi oculto, y que corrió raudo hacia los dos limeños para quitarles de las manos ese habanito de yerba especial que el vendedor les había entregado. ¡¿Qué querer ustedes?!, les preguntó. Ellos le explicaron toda la situación. El joven de la barra, acercando la cabeza y en voz baja, le dijo al oriental: Señor, son peruanos. El chino los miró, sonrió de lado, abrió su gabán negro, metió su mano derecha y sacó un paquetito que parecía de su uso personal. Ustedes buscar esto, les dijo. Y les entregó un wirito bonito con el cual salieron y caminaron algunas calles más por otros tantos minutos más.
Chino de mierda, parecía decente, pero igual, nada, yo no siento nada de nada, dijo el uno. Si pues, puta madre, nos han estafado, respondió el otro. A la mierda con estos fumones, pachecos y drogatas del carajo. ¿Vamos a comer algo?
Ambos pidieron hamburguesas. Cuando el uno iba a darle un mordisco a la suya, y ya con los ojos achinados y tan rojos como el barrio en el que estaban, le dijo a su compañero, algo nervioso: Oye, mi carne me suplica que no la coma. Y el otro, sonriendo y con un hablar muy, pero muy, muy pausado, le respondió, aun más alucinado que su amigo: Tú tranquilo, chino, así son al principio, luego te piden que la muerdas más y más...

miércoles, 18 de febrero de 2009

Mi abuelito stone

Mi abuelito viste jeans, zapatillas, chaqueta, chamarra o casaca de cuero negra, y tiene un tatuaje de la lengua de los Stone en el hombro. Siempre anda tarareando alguna melodía mientras agita los brazos como si tocara una batería y a veces hay que pedirle que baje el volumen de la radio antes de recibir las quejas de los vecinos. Esos ancianos del demonio, reniega.
A mi abuelito le gusta escuchar música pero también ir a conciertos. Es rockero, dice, aunque yo lo veo también un poco popero. Su casa tiene espacios melódicos y espacios mustios. Tiene silencios y tiene alegrías. Y, además, una exhibición de los tickets o boletos de las entradas de aquellos conciertos a los que ha asistido en su vida. Una cosa alucinante.
El viejo tiene más de 70 abriles y 17 nietos. Tuvo cinco hijos en cinco mujeres. Ha viajado y ha gozado. Tiene todo para llevar una vida tranquila, sin aspavientos ni tensiones, pero anda preocupado. ¿Será por la crisis, abuelito?, le dije el otro día. Qué crisis ni qué ocho cuartos, me respondió. Ando misio, hijito. Ahora todos vienen juntos. ¿Todos?, le pregunté. Sí, todos, me dijo. ¿Todos?, le volví a preguntar. Sí, todos, me volvió a decir.
Con 'todos' mi abuelito se refería a todos sus artistas favoritos a los que ha ido a ver en estos últimos tiempos. Y es que el viejo no se ha perdido casi ningún concierto de todos esos vejetes famosos que han venido a Lima. Y no hablo de Rafaella Carrá, Los Panchos, el Dúo Dinámico o Charles Aznavour, sino de Deep Purple, Roger Waters, Megadeth o Duran Duran.
Pareciera que 'todos' ellos recién descubren que existe un pueblo al sur de EE.UU. al que pueden venir un ratito a ganarse su billetito, me dice mi abuelito. Y creo que tiene razón. El viejo ha esperado a varios por mucho tiempo y a otros, como los Rolling Stone, los tuvo que ver fuera del país. ¿Y a los Beatles, abuelito? Pero si esos no vinieron ni a Sudamérica, me dijo entre triste y resentido.
La lista es larga, pero estos son algunos que han aterrizado en esta ciudad en los últimos meses: Collective Soul, Bryan Adams, Boy George, Kylie Minogue, Soul Asylum, Cyndi Lauper, Miguel Bosé, James Blunt (¿quién?) y varios salseros y regetoneros. Y dentro de poco estarán: Melotrón, Los Auténticos Decadentes, los Backstreet Boys, Los Complices, Iron Maiden, Kiss, Peter Gabriel, Roger Hodgson (Supertramp) y The B52's.
Mi abuelito ya tiene sus entradas para varios de ellos. Por eso estás misio, le digo. Pero no tengo opción, me responde. La cuestión, continúa, es que no deben traerlos tan seguidos porque eso sí es jodido. No hay plata para ir a ver tanto viejo, remata.
El 2008 hubo cuatro conciertasos: Café Tacvba, R.E.M., Andrés Calamaro y Fabulosos Cadillacs. Y el 2007 estuvieron Soda Stéreo, Silvio Rodríguez, Roger Waters y Manolo García. Todos ellos fueron inolvidables, pero los más fueron los olvidables.
Tanto concierto y tanto artista junto aloca a cualquiera. Y más aún a alguien como mi abuelito, que ha llevado una vida bien stone. A ese paso acabará escuchando música en un asilo y con más arrugas que el abuelo Simpson.

martes, 17 de febrero de 2009

Los 61 del Príncipe

Hoy José José, el Príncipe de la Canción, cumple 61 años. Aquí lo tienen cantando El triste, de Roberto Cantoral, en el Festival de la Canción Latina (OTI) de 1970, representando a México.
Chequeen cómo canta y cómo el público grita y se pone de pie para aplaudirle y lanzarle flores. Tenía 22 años.
¡Salud Pepe Pepe! ¡Y viva México!

jueves, 12 de febrero de 2009

Cortázar

Conocí a Julio una mañana de verano de 1984. Nunca antes lo había visto ni sabía mucho de él, salvo por un raro libro que llevaba el dibujo de un juego de niños en su portada y que había visto en la biblioteca de mi casa.
Esa mañana supe que rayuela era aquel juego que mis amigos y hermanos conocíamos como ‘mundo’. Supe también que era el nombre de una famosa novela que un argentino había escrito hacía algunos años y que yo recién conocía: su nombre y su foto asomaban en la nota de un diario que informaba de su muerte.
Al pasar de los años comprendí la magnitud de aquel descubrimiento infantil. Rayuela (1963) se convirtió en un libro fundamental en mi vida. (Por mucho tiempo, y de tiempo en tiempo, fue el de cabecera.) Y Julio, su autor, en uno de los escritores más queridos, admirados y entrañables.
Visité a Cortázar en el Montparnasse el 2006, a veintidós años de haberlo conocido y a veintidós también de su muerte. Su blanca tumba compartida con Carol Dunlop, su última esposa, tiene en su cabecera la escultura de un cronopio, personaje cortaziano que junto a los famas y las esperanzas integran el mundo.
Nunca olvidaré esa tarde fría y lluviosa de marzo en París en que también estuve con Vallejo. Ni a la rosa roja que yacía recostada y marchita sobre su lápida. Ni al ramo de flores amarillas, ni a la rosa blanca embolsada, ni a la de plástico. Tampoco a las piedritas, papelitos, ganchitos, boletos del metro, monedas, ni a una fresca notita anónima que brotaba de entre todo diciendo: “Por esa sensación tan café con leche. 8/3/06”.

Cortázar es del mundo (rayuela), pero también de los argentinos. El 99 en Buenos Aires parecía que todos decían: “Queremos tanto a Julio”. Y la Maga (Paula) me dio a Borges; el Sr. Olvido (Omar), una pieza de teatro; Sandra, sus verdes ojos; Víctor Hugo, mi hermano, al Martín Fierro; Martha, otras puertas; y Tila, el encanto del secreto. Como ellos yo creo que la lindeza, los enigmas y los júbilos de este mundo están en Rayuela. Y que Julio vive dentro.

sábado, 7 de febrero de 2009

La crisis

La crisis, la crisis, la crisis y la crisis. Ahora resulta que todo se debe a la crisis. Lo bueno, lo malo, lo bonito, lo feo, todo. Crisis allá, crisis acá, crisis más allá y crisis en los bolsillos y en tu cabeza y en la mía y en la del vecino y en la de mi perro que también está en crisis. ¿Por qué? Por la crisis.
A veces creo sentir una especie de necesidad de estar en crisis. Se habla tanto de la crisis que si alguien no se declara afectado por ella seguramente no estará, no será, no pertenecerá a esta idea de aldea global mal gobernada. No estar en crisis, en estos tiempos, está mal visto. Porque si el norte está en crisis entonces el sur también debe estarlo. ¿Por qué? Por la crisis.
Pero hay crisis y crisis. De todo tipo y color. De todo calibre. Aunque la de moda mundial es la e-co-nó-mi-ca. Es la más guapa e importante. Nada de crisis asmática, mental o amorosa. No. Esas ya fueron. Y ni hablar de las crisis de los 30 o de los 40. Simples banalidades. Ni mencionarse deben. Ahora las sobremesas o los cócteles no son los mismos si no se habla de la crisis e-co-nó-mi-ca. Si no se quiere quedar como ignorante o superficial, hay que decir algo acerca de ella. O tan sólo nombrar la palabrita para parecer inteligente. Crisis. ¡Guau! A ver otra vez. Crisis. Una vez más. Crisis.
El vocablo “crisis” se ha convertido en uno de los más buscados en Google: tiene más resultados que otros como felicidad, poesía o sexo. Y es que la famosa crisis financiera mundial no es gratuita. Es cierto que mucha gente está pasando por un mal momento debido a ella; pero toda crisis, sea la que fuere, ha tenido que necesariamente tener unas causas: mentales, provocadas o inventadas, personales o gubernamentales, pero causas al fin. En este caso específico la irresponsabilidad fue una de ellas y fue, además, enorme.
Se dice además que es imposible que algún país del orbe no se declare en crisis porque ninguno es la excepción. Si llueve todos se mojan, dicen. Claro. El efecto dominó. Ajá. Se tiene que decir que se está en crisis aunque que no sea así. Por supuesto. Hay que seguir la corriente nomás porque todos dicen que estamos en crisis. Sin duda. Es que hay crisis pues. ¿Por qué? Por la crisis.
Si de manera constante, repetitiva, persistente e incansable se le dice a alguien que es un idiota lo más probable es que se crea un idiota por más que no lo sea. Entonces, ¿qué pasaría si de manera constante, repetitiva, persistente e incansable se le dice a los habitantes de este planeta que el mundo está en crisis? Lo más probable es que todos nos creamos el cuento, ¿no? ¿Y a dónde nos lleva eso? A un estado donde reina una crisis más estúpida aún, sicológica y subjetiva, además de peligrosa, mezquina y oscura: de desconfianza. Es decir, la célebre crisis económica global nos lleva a una crisis de desconfianza total. Y la desconfianza, sea de las instituciones, de la economía, de tu pareja o de uno mismo, generará siempre una crisis mayor.
La imagen que ilustra este texto es el símbolo del kanji (caracteres chinos utilizados en la escritura de la lengua japonesa) para representar la palabra crisis. Curiosamente se compone de dos símbolos, uno es "peligro", el otro es "oportunidad". Crisis = Peligro + Oportunidad. Una crisis es un momento de peligro, pero al mismo tiempo es el nuevo camino u oportunidad para tomar una nueva vía, que sin haber pasado por ese momento jamás hubiéramos decidido iniciar.
Así que si tu novia te dejó o te caíste de las escaleras o tienes mal aliento, no digas que es por culpa de la crisis, aunque suene ilustrado e interesante. Deja a la crisis ocuparse de su propia crisis y pagar sus consecuencias. Como debe ser. Y si de verdad te está afectando económicamente, aprovecha la oportunidad. Y confía. Hay crisis más antiguas y esenciales como la ambiental, que todos debemos enfrentar.

miércoles, 4 de febrero de 2009

10 años... ¡Aguante Venezuela!

El aguante venezolano

La palabra "aguante" en Venezuela expresa la capacidad para tolerar lo intolerable, capacidad que es rasgo insoslayable de la vida nacional y tiene que ver con el desprecio por las reglas del juego. Al no acomodarnos a éstas o al no saber modificarlas democráticamente se impone la ley del "más": la del que tiene más poder político, militar, económico o simplemente laboral, la del que pega más duro, está armado o grita más alto. Se trata de la ley del más arrecho, máxima selvática y machista que revela en la cotidianeidad nuestra miseria como sociedad. Dada esta forma de relacionarnos, estamos encerrados en nuestra débil individualidad cual infante víctima de los abusos de un adulto, y nos "calamos", como dice el argot popular, situaciones que en otros países serían inconcebibles. Así, hay fiscales de tránsito que le tienen miedo a los motorizados y policías que se lo tienen a los delincuentes, siendo ellos mismos objeto de temor o desprecio.
Cientos de vecinos aceptan que cuatro borrachines pongan música a todo volumen y no los dejen dormir, y esos borrachines quizás algún día se calen que otro beodo les parta una botella en la cabeza.
Nos quedamos inermes cuando le roban la cartera a una mujer en pleno día, tan inermes como se quedará el ladrón en la cárcel cuando lo violen o golpeen. Callamos frente a los funcionarios públicos y privados que nos dicen "no sé", "venga otro día", "tiene que volver a hacerlo", "no se sabe quién fue" "¿cuánto hay pa' eso?". Ya nadie se asombra de que un puñado de malandros mantenga en jaque a cientos o miles de personas en los barrios populares, ni de que la gente joven que trabaja en las oficinas gubernamentales no se avergüence de ganar más que sus padres y viajar al exterior por hacer cuatro pendejadas a favor de la propaganda gubernamental mientras son testigos de tanta corrupción e ineficiencia. Los profesores comenzamos a trabajar en la Universidad Central de Venezuela y el primer año no cobramos, entrenamiento que sirve para conformarse con los sueldos de hambre y las malas condiciones de trabajo. Cerramos los ojos ante los privilegios de ciertos empleados públicos, como éstos los cierran frente a Hugo Chávez que los humilla y arrastra como coletos cuando se molesta. Total, el presidente Chávez actúa así con el país porque es el más arrecho de los venezolanos, el que tiene, sin duda, más influencia económica, política y militar. Cuántas veces habremos dicho estas frases: ¿Y qué se puede hacer? ¿Quieres que te maten, te golpeen o te violen? ¿Y si el funcionario pierde tus papeles a propósito y no puedes hacer el trámite? ¿No ves que Chávez tiene todo el poder? ¿Para qué vas a reclamar? Estas frases revelan el triunfo del autoritarismo más burdo, aquel que hace que cada ciudadano, como decía la gran filósofa Hanna Arendt, se sienta íngrimo ante el poder. Por eso cuando se proclama que el venezolano es democrático y alzado, a mí sólo me provoca sonreír, pero me aguanto y no lo hago por si acaso...

Gisela Kozak Rovero - TalCual - Venezuela.

lunes, 2 de febrero de 2009

Europa: ¡Qué frío!

“Está haciendo un frío que te cagas”, me digo una amiga de Barcelona vía chat mientras yo me secaba luego de ducharme con agua fría por los 28° C que hacían en Lima. Ella estaba ultra abrigada y con calefacción y tomando un café caliente, yo casi desnudo. Y es que Europa, casi toda, está bajo un manto blanco. La ola de frío es terrible.

Londres y París, las dos capitales europeas ejemplo de modernidad y eficacia en sus servicios públicos, se despertaron ayer sobresaltadas por un fenómeno muy parecido al que colapsó Madrid el pasado 9 de enero. Una intensa nevada paralizó laa actividades de ambas ciudades. Hasta el mítico tube, el metro de la capital británica, perdió durante horas varias de sus líneas. Y Heathrow, su principal y emblemático aeropuerto, se vio obligado a cerrar más horas que Barajas durante la jornada del caos madrileño.
En tanto el temporal en la Península viene dejando autopistas cerradas al tráfico, edificios dañados, cancelación de vuelos, niños sin clase. Protección Civil puso en alerta por nieve a Extremadura, Andalucía, País Vasco, Asturias, Cataluña, Castilla y León, Cantabria, La Rioja, Navarra, Castilla-La Mancha y a la Comunidad de Madrid, en su área de la sierra. Está previsto que nieve a partir de los 900 metros. Los vientos costeros y las lluvias serán otros dos quebraderos de cabeza para Andalucía y Ceuta. Menos intensos se prevén los vientos en Canarias, Asturias y Galicia, avisada también por lluvias.
París ha sido cubierta por un manto blanco por segunda vez en menos de un mes. La otra cara de la imagen idílica de la ciudad se tradujo en colas de más de 200 kilómetros en los accesos y en las anulaciones y retrasos de hasta tres horas en los aeropuertos, además de un tráfico ferroviario muy alterado. El temporal perturbó más las comunicaciones que la jornada de huelga del pasado jueves en el sector público.
Italia, especialmente el norte, sufrió ayer también los rigores del temporal, que el domingo ya costó la vida a tres personas. Las regiones que registraron nevadas más importantes fueron las de Lombardía, Piamonte y Liguria, pero el mal tiempo también afectó a la isla de Sicilia. Más de 800 kilómetros de autopistas del país se vieron afectados por las fuertes nevadas, mientras que los aeropuertos de Linate y Malpensa, en Milán, se vieron obligados a cancelar decenas de vuelos. La red ferroviaria registró asimismo alteraciones en el norte y el puerto de Génova cerró para evitar colapsos en las autopistas de acceso.
Bulgaria ha sufrido temperaturas de hasta 17° C bajo cero; en Hungría murieron en la última semana más de diez personas que no contaban con medios suficientes para el servicio de calefacción.

Fuente: DPA, El País, El Periódico, El Mundo, 2oMinutos.

martes, 27 de enero de 2009

El beneficio de la duda

Es cierto que no debemos creer toda la información que recibimos de manera fácil y luego repetirla. Pero es cierto también que cuando todas las fuentes posibles afirman lo mismo acerca de un tema, lo normal es creer fácilmente.
El beneficio de la duda es el poder que tiene cada individuo para sospechar y presumir que lo que se nos dice no es necesariamente la verdad. Y hoy quiero ejercer ese poder y sospechar y darme un espacio para presumir sobre lo sucedido en Madrid con la periodista peruana Yolanda Vaccaro. No desmiento la información que repliqué ni tampoco la asevero, pero sí quiero cuestionarla.
Resulta que luego de discutir acerca del tema con mi fuente que está en España y que estuvo en el evento Madrid Fusión y que fue testigo presencial de los hechos, me quedan muchas dudas sobre lo informado. Además están la investigación y el reportaje de Beto Ortíz en su programa Enemigos Íntimos y las versiones de otros periodistas peruanos y españoles.
Es normal, y eso lo saben los periodistas de campo, que haya ciertos roces verbales y hasta corporales entre los hombres de prensa con el fin de tener la mejor toma, el mejor ángulo, la mejor vista. Habría entonces que preguntarnos ¿y si sólo fue eso? ¿Y si tal vez Vaccaro insultó y la insultaron, empujó y la empujaron, maltrató y la maltrataron? Porque no sólo premiaban a Gastón Acurio sino a varias otras personalidades más y por lo tanto el evento no sólo le interesaba a un medio de comunicación peruano. ¿Y si tal vez la cosa se ha exagerado enormemente cuando es un hecho normal en la labor periodística? ¿Y si tal vez Yolanda Vaccaro sólo quiere la fama fácil y ufanarse un poco de llevar 20 años en España, de tener la nacionalidad, y de una cierta influencia? ¿Y si el tal Ignacio Medina no hizo mucho caso a su rabieta y sólo quiso calmarla hablándole de una manera coloquial porque sabe cómo es el trato de cierto tipo de personas que se creen superiores? ¿Saben en España lo que es un cholo? ¿La Vaccaro, pese a ser rubia y tener ojos azules, también es chola? ¿Por qué no le dijo nada al homenajeado Gastón en ese preciso momento? ¿Acaso el chef peruano sabe algo más de su comportamiento y por eso se ha hecho de la vista gorda?
Nadie afirma que no la hayan agredido, pero de ahí a hacer del tema un asunto internacional, casi de Estado, con instituciones que se pronuncian y embajadas y cartas, es tan tonto como absurdo. Algunas discusiones domésticas a veces se convierten en reyertas a muerte en ciertas mentes extrañas.
Pero lo que sí queda claro es que la invitación de los españoles para participar del Madrid Fusión seguramente decía:
"Estimados peruanos sudacas pedorros de mierda, vengan a Madrid, a nuestra feria gastronómica internacional, al lado de sólo unos cuantos países más, porque les vamos a festejar su comida, sus bebidas, sus costumbres y su gente valiosa. Vengan, por favor, cholos de mierda, que admiramos tanto su gastronomía que queremos maltratarlos un poco."
En fin, cosas del Orinoco... pero xenofobia, creo que no. ¿No?

lunes, 26 de enero de 2009

"Vete a tu país, sudaca de mierda"

Qué feo. La noticia es lamentable. Vergonzosa. Indignante. Apestosa. Pofff... Ajjj... La copio íntegra. Y luego más.

Yolanda Vaccaro, corresponsal en España de "El Comercio" de Perú es agredida en "Madrid Fusión"
Lo sucedido a mediodía del pasado martes 20 de enero en el marco del evento gastronómico Madrid Fusión fue de juzgado de guardia. Surrealista. Yolanda Vaccaro, periodista y corresponsal del principal diario de Perú y decano de América Latina, "El Comercio", fue agredida verbal y físicamente por dos fotógrafos españoles de conocidos medios de comunicación. Ella, al igual que muchos reporteros presentes en el evento, cubría información sobre la premiación-homenaje que en ese instante se le rendía al reconocido chef peruano Gastón Acurio. Lo curioso y sorprendente de todo fue que muchos "colegas" de la prensa vieron el incidente y nadie hizo nada. La organización de Madrid Fusión sólo se limitó a "consolar" a la periodista peruana. La violencia machista ya no se limita a la tristemente conocida como "violencia de género", ahora se expande.
Yolanda Vaccaro, al igual que muchos reporteros y fotógrafos se acercó a pie del escenario para fotografiar el momento en el cual Madrid Fusión rendía homenaje a Gastón Acurio cuando un fotógrafo le espetó que se "quitara de enmedio", que le obstruía en su cometido de fotografiar la premiación. Lo curioso es que había suficiente espacio para retratar la ceremonia. Ella respondió que tenía que hacer fotos, que al ser un peruano el homenajeado tenía que cumplir su cometido para el diario en que trabaja. Vaccaro, al mencionar el nombre y procedencia del medio de comunicación, fue zarandeada -según comentó a los representantes de la organización tras el incidente- e insultada: "Vete a tu país, sudaca de mierda".
Los dos fotografos la cogieron de los brazos y la echaron para atrás. Incluso uno de ellos estuvo haciendo aspavientos con sus manos en el rostro de la periodista y conminándola a que se largara del recinto. La escena surrealista fue observada por varios colegas de la prensa presentes.
En el preciso momento que el más belicoso de los fotógrafos agresores iba, al parecer, abofeterar a la periodista peruana, me acerqué y le cogí la mano al susodicho. "Oiga, ¿qué hace? ¿Es consciente de lo que está haciendo? ¿No ve que es una mujer? El fotógrafo se retiró balbuceando improperios. En ese instante llegaron los vigilantes del recinto. Un representante de la organización se hizo presente y trató de calmar los ánimos. La periodista dijo en ese momento que iba a denunciar la agresión. Los dos fotógrafos-agresores aprovecharon el tumulto creado y se escabulleron del recinto. Pero la cosa no terminó ahí...
Un crítico de gastronomía que hizo alarde de viajar a Lima todos los meses y que participó en el evento, paradójicamente en lugar de defender a la periodista empezó a proferir insultos contra ella: "Esta criolla pedorra qué se cree, que va a venir a España a tratar a la gente como a los cholos en Perú". "Porque esta gente cree que puede hacer lo que le viene en gana". El susodicho daba voces y no paraba de vociferar. "Pero, bueno, por qué entrevistas a Acurio si es cholo". "Aqui sí te mezclas con la gente".
No obstante el mal rato vivido, Vaccaro tuvo la entereza de entrevistar al reconocido chef peruano Gastón Acurio y cumplir el cometido por el cual acudió a Madrid Fusión.

Fuente: Periodista Digital

Más:
Agreden a periodista de El Comercio
(...)
La periodista explica que no contó con el apoyo del Madrid Fusión para identificar y posteriormente denunciar a estas personas. Tras su insistencia, uno de los encargados de prensa de la organización le dijo que José María Barroso, del diario "ABC", era uno de sus agresores.
Pero el mal rato no paró allí. Vaccaro señala que tras el incidente, el gastrónomo español Ignacio Merino le increpó que ella no iba a decirles cómo trabajar a sus compatriotas. Acto seguido, la cogió del brazo y le gritó: "¿Qué te crees criolla de mierda?".

Fuente: El Comercio

Más:
Xenófobo español que agredió a Yolanda Vaccaro trabaja en Perú
(...)
Ignacio Medina (así se llama el xenófobo y no Ignacio Merino como inicialmente reportó El Comercio) trabaja como crítico gastronómico en la Revista Cosas (Edicion peruana) y dirige la revista “Gran Reserva”, especializada en gastronomía peruana. El lanzamiento de esta publicación, en el Museo de Osma, acudieron los principales chefs de Lima y personalidades entendidas en gastronomía. O sea, el xenófobo español fue muy bien recibido y tratado en nuestro país.
Fuente: Pepitas



ACTUALIZACIÓN:
LEE EN ESTE MISMO BLOG: El beneficio de la duda

sábado, 24 de enero de 2009

Nuestro juramento

Hay melodías que nos fueron sembradas en la niñez. Hoy recuerdo algunas de ellas en la voz de un mágico cantor llamado Julio Jaramillo.

No puedo verte triste porque me mata / Tu carita de pena mi dulce amor / Me duele tanto el llanto que tú derramas / Que se llena de angustia mi corazón

Nació en Guayaquil en 1935 y grabó más de 2500 canciones. Popularizó ese conmovedor y suave género musical llamado pasillo ecuatoriano, aunque también cantó boleros y valses peruanos, como Fatalidad, Ódiame, La historia de mi vida, Cuando llora mi guitarra, Déjalos, Osito de felpa, Lejano amor, entre otros.

Yo sufro lo indecible si tú entristeces / No quiero que la duda te haga llorar / Hemos jurado amarnos hasta la muerte / Y si los muertos aman, después de muertos amarnos más

Recuerdo que su voz brotaba del tocadiscos Garrard que dominaba la sala de mi casa, como el canto de un ruiseñor al amanecer. "Cuando tú te hayas ido, me envolverán las sombras", decía JJ, el mayor cantante ecuatoriano de todos los tiempos y una de las voces predilectas y queridas de Latinoamérica.

Si yo muero primero, es tu promesa / Sobre de mi cadáver dejar caer / Todo el llanto que brote de tu tristeza / Y que todos se enteren de tu querer

Julio Jaramillo debería ser el símbolo de la verdadera integración peruano ecuatoriana. A él deberían hacerle un monumento en medio de esa rara línea imaginaria llamada frontera, que divide dos pueblos y acrecienta sus vanidades. Quería al Perú y el Perú lo quería más. Vivió en Lima, tuvo grandes amigos y una hija con la cantante peruana Anamelba.

Si tú mueres primero, yo te prometo / Escribiré la historia de nuestro amor / Con toda el alma llena de sentimiento / La escribiré con sangre, con tinta sangre del corazón

Mr. Juramento, como le decían por su famosa canción Nuestro Juramento, murió a los 42 años. Más de 250 mil personas lo acompañaron en su funeral. "¡Ahora sólo nos queda Barcelona, ahora sólo nos queda Barcelona!", escribió un poeta al sentir la partida de Jaramillo y ver que a Guayaquil le quedaba ya sólo su equipo de fútbol.

Hasta hoy sus canciones son oídas y entonadas en casa por mis padres. (Si antes fue en el tocadiscos de moda, ahora lo es en Youtube.) Son ellos los que me senseñaron a querer la música en su inmensa variedad. Y se los agradezco.

miércoles, 21 de enero de 2009

53

Foto: Daniel. Ancón.

viernes, 16 de enero de 2009

El grillo Ardidas en Miraflores

Un grillo se metió en la maleta del Daví y viajó de Huarmey hasta Lima. Ahora vive en la casa de los davís. Mi hermano se casa. Disfruto del verano. Se acerca mi cumpleaños. La Gaba se ha producido: ahora usa Mirón y Ardidas (él dice que leyó en las etiquetas Miró y Adidas). Qué rico los tamalitos de la tía Pocofloro. ¿Quieres la aceituna? Te la doy en la boca. El Rafa ahora es miraflorino. Voy a lavar mi ropa en una lavadora oda. Salud por el pisco y el lomito saltado del Santi. ¿Dónde estás? Devuélveme la pepa. Cara de Pepa. Gracias por el reloj, señora A. (Música.) Cierro mis ojos... Me cago en los uniformados. Gracias a todos los dioses por mis muchos amores. (Música.) Tú me enseñas a hacer higo yo te enseño a enamorar... Y porque siempre fueron ellas las que me dejaron. (Música.) Cucurrucucúuu, palomaaa... Ven a mi casa esta navidá.
Bonus track: Olga miss Huacho. Cómo nada la Cachete, ¿no?

jueves, 8 de enero de 2009

El ataque de la estrella de David










Diciembre de 2008 - Enero de 2009.
Oriente Medio. Franja de Gaza. Bombardeo israelí sobre población palestina. Doce días de ataques. Más de 550 muertos. Más de 2700 heridos. Niños, mujeres, ancianos, inocentes. ¿Se puede permanecer indiferente?

Fuente: Internet

domingo, 4 de enero de 2009

primer post del 2009

Fue gracioso, simpático y revelador reflexionar sobre aquellos placeres de nuestras vidas. Sabemos bien que existen múltiples y variados y que cada quien tiene los suyos o se los inventa. Lo que para unos puede serlo, para otros sencillamente no. Cuestión de gustos y colores y de libertades y temores. Lo raro es que a muchos les avergüenza el placer y les embelesa el dolor.

"No es vergonzoso que el hombre sucumba bajo el dolor, pero sí es vergonzoso sucumbir bajo el placer… ¿A qué se debe, pues, que sea glorioso para la razón sucumbir bajo el esfuerzo del dolor, y que le parezca vergonzoso sucumbir bajo el esfuerzo del placer? A que no es el dolor lo que nos tienta y nos atrae; somos nosotros mismos los que lo elegimos voluntariamente y queremos hacer que nos domine, de tal suerte que señoreamos la cosa, y de ese modo el hombre sucumbe a sí mismo; en cambio en el placer es el hombre el que sucumbe al placer."
(Pascal)

¿Y por qué el placer puede ser rechazado por algunos? ¿Acaso el cristianismo tiene algo que ver en ello?
En su artículo Orgasmo e Iglesia, César Hildebrandt dice que si el cuerpo es el mal, el goce del cuerpo es la falta mayor. El placer y el cristianismo siempre riñeron "porque la creación de la culpa como fundamento del miedo demandaba esa autoabominación. Sin culpa no hay miedo y sin miedo no hay Iglesia."

Pero mejor dejemos atrás dolores, dogmas y miedos tontos para gozar del placer cuando se posa un instante:

"Una tarde le vino al alma el deseo de dar forma a una imagen del Placer que se posa un instante. Y se fue por el mundo a buscar bronce, pues sólo en bronce podía concebir su obra.
Pero había desaparecido el bronce del mundo entero; en parte alguna del mundo entero podía encontrarse bronce, salvo sólo el bronce de la imagen del "Dolor que dura para siempre".
Era él quien había forjado esta imagen con sus propias manos, y la había puesto sobre la tumba de lo único que había amado en la vida. Sobre la tumba de lo que más había amado en la vida y había muerto había puesto esta imagen hechura suya, como prenda y señal del amor humano que no muere nunca, y como símbolo del dolor humano que dura para siempre. Y en el mundo entero no había más bronce que esta imagen.
Y tomó la imagen que había forjado y la puso en un gran horno y se la entregó al fuego.
Y con el bronce de la imagen del Dolor que dura para siempre esculpió una imagen del Placer que se posa un instante."

(El artista. Oscar Wilde.)

Gracias por sus respuestas. Les deseo un placentero 2009.

domingo, 28 de diciembre de 2008

último post del 2008


¿Cuáles son los placeres de la vida?

A ver esas respuestas. (Como siempre, no habrá censura.)

sábado, 20 de diciembre de 2008

Una bolsa para Donayre

Si yo fuera un soldado peruano obediente tendría que matar a mi cuñada Cecilia, ponerla en un cajón o en una bolsa plástica, y luego enviarla de regreso a su país: Chile. Porque las órdenes o consignas de un general se cumplen sin dudas ni murmuraciones, ¿no? ¡Atención! ¡A la izquierdaaaa... Izquierda!
El general Edwin Donayre, que lamentablemente nació peruano, debe ser uno de esos personajes que ni siquiera García Márquez, en todo su realismo mágico, podría entender. Su sicología es tan tonta que muchos nos preguntamos cómo pudo llegar a ser general y comandante general del ejército. Cómo habrá hecho. Qué habrá hecho. Pero gracias a dios ya no lo es y, lo mejor de todo, ya se ha jubilado. Bendito seas por siempre señor.
Y benditos sean también quienes no han tenido el placer de escuchar algunas de sus tantas y jocosas y sosas declaraciones: de veinte palabras, diecinueve eran estupideces. Lo peor de todo era que no podíamos decir que era su problema, que cada quien dice las idioteces que le da la gana, porque las sandeces que salían de su boquita de caramelo las decía siendo el máximo jefe militar peruano, frente a cámaras, en sus discursos, en sus entrevistas.
Pero sólo su consigna última, aquel video casero en el que se pronunciaba acerca de nuestros vecinos del sur, le dio los quince minutos de infame fama internacional que tanto ansiaba: "Chileno que entra [al Perú] ya no sale, o sale en cajón... Y si no hay los suficientes cajones, saldrá en bolsa plástica", dijo.
Estas palabras no hicieron más que pintarlo de cuerpo entero: un tipo dueño de una mente escasa y retrógrada que usa uniforme para tapar su amplia imbecilidad. ¿Es posible que en pleno siglo veintiuno alguien viva pensando en un hecho del diecinueve que enfrentó a dos países de manera terrible? ¿Es válido que justos paguen por pecadores?
Chile es un país tan hermoso, querido, y tan digno como el Perú. Por eso es que ningún chileno ni mucho menos ningún peruano debe darle crédito alguno a la declaración de Donayre. De un payaso sólo nos queda reírnos. Como dicen en México, a Donayre segurito le dio el aire y se puso loco. O a lo mejor le faltó, como dicen en Argentina, y creció lunático. En fin...
Y no hablo de todos militares peruanos, sino de uno en particular que creo no los representaba dignamente. Esa cosa llamada espíritu de cuerpo fue inventada por los corruptos para que los demás tapen su corrupción. Este general quedó atrapado en su propio laberinto y ahí quedó. Y mejor si se queda ahí por un largo tiempo. Pero si sale, ojalá que alguien le alcance una bolsa para que de ahora en adelante vomite sus tonterías dentro.

martes, 16 de diciembre de 2008

Mi carro - La era VW

Dicen que sólo quiero tener carro para chocarme y así contar más historias en este blog. Nada más cierto. Tengo un nuevo coche hace un mes y ya me choqué dos veces. Ambos de manera ridícula.
El primero de ellos ocurrió el mismo día en que me lo entregaron. Iba con Soledad y alguien más en dirección a la sede del APEC en San Borja, lento por una calle que desembocaba a la avenida Javier Prado, cuando el taxista que iba delante mío frenó de improviso y ¡pum! Choque número ya ni me acuerdo.
Dicen que quien embiste por detrás es siempre el culpable. Y yo le di por detrás a ese desgraciado. Le rompí su lucecita lateral que dijo era de Toyota original. Mi carro se raspó un poco. "Puta madre, recién lo he sacado del taller hace tres días", me dijo, luego de salirnos de la avenida para estacionarnos en una calle menos transitada para analizar los daños. "¿Y tú sabes desde cuándo tengo el mío?", le dije. Al oír mi respuesta se cagó de risa y yo con él. Luego conversamos sobre el modelo de mi auto y sobre el tipo de gas que usaba el suyo. Al final transamos: "Ya, te doy 20 soles", "¡¿Quéee?!", "Bueno, 30", "No pues brother, esto me va a costar mínimo 100 soles", "¡¿Quéee?!, "Ok., dame 70", "No, te doy 50", "Dámelos".
Con los 50 soles en su bolsillo y luego de un apretón de manos, se fue. Yo aún me quedé unos minutos en el auto hablando con Soledad sobre el segundo choque juntos y agradeciéndoles a ella y a la otra pasajera los 40 soles que me prestaron.
El segundo no sé si merezca realmente el calificativo de choque porque fue más ridículo aún que el primero. Y más corto.
2 a.m. Frontis de mi casa. Estacionamiento en paralelo. Cansancio. Giro todo a la derecha. Después todo a la izquiera. Mal cálculo. ¡Pum! Raspada en la punta izquierda del coche delantero. Luego de estacionarme bajé y miré hacia todos lados para cerciorarme de que estaba solo. Recogí con cuidado los pedacitos del parachoque del carro del vecino y del mío. Miré nuevamente hacia todos lados. Todo era silencio. Me fijé bien que no quede ni una sola huella incriminatoria. Entré a mi casa. Eché los pequeños escombros al tacho de basura. Me lavé las manos y los dientes y entré a mi habitación. A dormir. Hasta mañana. Aquí no pasó nada.
Choques ridículos para un conductor de vida ridícula; pero ya vendrán mejores, sin duda. Paciencia.

martes, 9 de diciembre de 2008

¿Barcelona o Madrid?

Esta pregunta te la formulan muchos madrileños y muchos barceloneses cuando te encuentras en sus respectivas ciudades y manifiestas que conoces algo de ambas.
Mi respuesta, hoy lo confieso, dependía siempre de en cuál de las dos metrópolis me encontraba en ese momento y el lugar de nacimiento del preguntador, nunca a un gusto o preferencia verdaderos. Es decir, si estaba en Barcelona y el fulano era un barcelones, mi respuesta era Barcelona; pero si estaba en Madrid, al lado de un madrileño, pues entonces era Madrid.
En otros casos, como cuando el interrogador era un barcelones que estaba en Madrid y que deseaba escuchar que su ciudad era la más guapa, cual sediento lobo a la espera de su presa, pues me acercaba a su oído y le decía: "Barcelona, sin duda". Y viceversa: "Madrid, sin duda".
No sé de dónde les viene ese gusto por preguntar acerca de qué ciudad es la preferida. Tal vez sea por el fútbol (¿Barça o Real Madrid?) o por una cuestión lingüística (¿castellano o catalán?) o por una política (¿centralismo o independentismo?) o por una geográfica (¿playa o montaña?). No sé, pero pretender que alguien elija entre belleza y belleza, es un poco complicado.
Mis respuestas, en realidad, no se alejaban de la verdad. Ambas ciudades son preciosas. Ambas tienen un encanto único y sus propias maravillas. En ambas hay gente guay y se come como los dioses. Ambas son amigables, ordenadas y guapas. En ambas hay gente culta, borracha, pesada, increible, fastidiosa e inolvidable. ¿Entonces por qué debería quedarme con una solamente? A mí me fascinaban las dos y así lo declaraba. Aunque la cuestión también dependía un poco de quién era la persona que preguntaba: si era un tonto, de los que abundan en todas partes, pues le daba la contraria y se armaba un jaleo de padre y señor mío; pero si era un tipo como mi amigo gallego, pues entonces mi equipo de fútbol español favorito era siempre "El Celta de Vigo". Y él contento y yo contento porque él se ponía contento.
Esto podría demostrar lo fácil que sería hacer feliz a una persona por un instante. Al parecer el ser humano es complejo por la facilidad con la que puede entristecer o ser feliz. A veces solamente necesitamos escuchar una palabra o una frase que nos haga sonreír y el mundo cambia. El mundo es feliz si uno es feliz y comparte su felicidad. Por eso, y hasta hoy, contestaba Madrid o Barcelona. ¿Qué importan las ciudades o las banderas o los idiomas? Lo que importa, verdaderamente, es que quien viva en una u otra se sienta feliz de hacerlo.
Pero en el fútbol, sea en el lugar que sea, prefiero que no me pregunten sobre mi preferencia, porque allí sí que mi apellido cambia a Contreras: ¿Barça o Real Madrid? ¡Celta de Vigo!; ¿Boca o River? ¡San Lorenzo!; ¿Universitario o Alianza Lima? ¡San Martín! Y así, etcétera, etcétera, porque mi equipo favorito siempre será el menos favorito.

martes, 2 de diciembre de 2008

querida señora A:

hace muchos meses que no sé de usted, aunque sé que usted sabe de mí por este blog que, en realidad, no creo que sea buena referencia: este espacio es de mentira: tan corto como el amor de neruda y tan tonto como leer un libro de autoayuda.
por eso hoy quiero contarle lo que creo usted debe saber.
en su ausencia, y como siempre, he tenido algunos amores. de los buenos y de los malos, como debe ser. de alegría y de llanto, como debe ser. pero siempre, y esto usted bien lo sabe, con mucha ilusión, que es una especie de enfermedad en mí.
pero hoy no le hablaré de mis amores, sino de cosas distintas. como que tengo un nuevo carro que me encanta y que sin duda me servirá para construir próximas historias de crash. y también que una vez más estoy sin trabajo, estado al cual ya casi estoy acostumbrado. lo raro de esta vez ha sido que coincidieron el fin de un trabajo con el fin de un amor. yo hubiera preferido quedarme sin trabajo solamente, pero usted sabe que la felicidad con f mayúscula no existe. y aún la pena hace que me cueste un poco celebrar lo vivido. paciencia.
quiero contarle también que aún tengo la ilusión de tener una hija. debo estar en esa etapa, aunque ya larga para mi edad, en la que las mujeres sienten la necesidad corporal y mental de tener un bebé. o soy un poco más femenino de lo normal o en realidad esta cuestión no es exclusiva del mal llamado sexo débil.
señora A, la extraño como siempre y como siempre me resulta extraño sentir lo que siento. la/mi vida es tan extraña... la distancia entre nosotros es tan infinita que quisiera ser un alma para incendiarme en una vela azul y viajar con el viento. pero es tan difícil ser lo que uno quiere...
pero lo que sí quisiera hacer ahora, y una vez más, es salir de esta ciudad a la que quiero tanto, aunque no me una a ella el amor sino el espanto, como a borges. quiero descubrir nuevas miradas e ir a lugares de más allá. tan bellos, tan duros y lejanos y vivir, sólo vivir.
señora A, debo decirle también que en esta etapa de mi vida me he visto invadido por algo de lo que siempre he tratado de huir: la frivolidad. o lo que parece serlo en mi vida. juzgue usted: he ido a tantos tontos espectáculos, he comido en lugares caros, me he comprado la ropa y los zapatos que se me antojaron, he bebido y celebrado en exceso que todo, todo lo que he dado a los demás, se vuelve insignificante. tal y como me siento cuando pienso en dios.
lo que sí me parece que a usted no le gustará mucho, hablando de una cuestión física, es que he perdido unos kilos de peso ¿será el amor? ¿será el trabajo? ¿será el amor al trabajo o el trabajo del amor?
señora A, a pesar de todo me siento contento: contar con los amigos debe ser unas de las felicidades más felices de la vida. ellos, a los que usted también aprecia, siguen conmigo, a mi lado. me siento tan orgulloso y agradecido...
hasta pronto, señora A. por favor, no tarde más.

E